Este fin de semana realizamos la primer venta de garaje de la familia, en realidad también es mi primera vez con una venta de este tipo (sin contar la ocasión cuando por repela tuve que vender toda mi colección de CDs – originales por supuesto), por lo tanto debo admitir que sentía cierta ansiedad al respecto.

Durante los días previos quise tener todo ordenado o al menos organizado pero como no todo depende de mí ahora tuve que resignarme a aceptar ciertos lineamientos congruentes con el carácter de mi esposa… Ok, ok, aclaro para evitar pre-juicios o malos entendidos; yo soy de hacer una lista y planificar, inclusive la fecha; pero lo tuvimos que postergar en dos oportunidades y sin lista, solo un enunciamiento de elementos posibles a la venta; pero es que la verdad es que ya de por sí tenemos muchas cosas en el día a día como para traer más estrés por una simple “venta de garaje”.

Pero ahora que lo veo en retrospectiva, la verdad, a pesar de que sí se requiere de cierta preparación no es tanta como la que me pude imaginar; y a continuación les menciono algunos puntos de interés que no deberían dejar pasar:

  1. Decisión a hacerlo
  2. Fecha
  3. Identificar items principales (posiblemente los que motivaron inicialmente el considerar la venta)
  4. Buscar items secundarios que no se necesitan más pero que están en buen estado
  5. Comunicar el evento a todos los contactos que consideres apropiados y por vías como: e-mail, redes sociales, periódico, sms, personalmente, etc.
  6. Poner precios razonablemente bajos (pero no regalados) para que se vendan rápido
  7. Hacer rótulos y ponerlos en el barrio y carreteras principales que dirijan potenciales clientes (quitarlos luego)
  8. Dar descuento o regalía a clientes de compras grandes o múltiples items
  9. Tener a mano el teléfono de la comida express
  10. Coordinar con amigos que te ayuden por ratos
  11. Solo una persona tiene la plata y lleva las cuentas

Algunas consideraciones que pueden facilitar el evento son: las primeras personas en llegar por lo general están más interesadas en comprar; no desanimarse si pasan largas horas sin que lleguen clientes; realizar el evento a fin de mes, luego de que paguen salarios; no “guardar” cosas y en caso especial de hacerlo acordar hasta una hora específica; tener el contacto de un transportista en caso de ser necesario; todos los artículos tienen un potencial cliente si es que ellos tienen una necesidad o gusto; aprovechar para sacar otras cosas que no se ocupen y hacer una “limpia” en la casa, sacando a reciclaje lo posible, donar a la caridad ropa o utensilios aún funcionales y botar lo que realmente es basura.

Uno de los puntos que identifiqué como una oportunidad para mejorar fue el solicitar registro a los asistentes, con información de contacto básica para invitarlos a futuras ventas o como lo tuve planeado en algún momento, el avisarles a los ganadores de la rifa de algunos items que tuviera a disposición, pero que al final de cuentas no realicé.

Contamos con la participación de mi suegra, hermana, papá y mamá (gracias por la ayuda), quienes tuvieron la gran idea de traer algunas cosas para agregar a la venta, y es que es una genial idea ya que se puede ofrecer más diversidad de productos a los clientes y todos salimos gananciosos al colocar los productos y colaborar en conjunto a vender. Por cierto mi hermana resultó ser una excelente vendedora… se lo tenía escondido. Y es que esta modalidad de venta de garaje familiar será planeada con más detalles la próxima vez y con más antelación, así aseguraremos la participación de más personas; y es que tiene toda la lógica ya se dispone de todo el esfuerzo de preparación e infraestructura para obtener beneficios compartidos.

Finalmente quiero recomendarle a quienes aún lo están pensando… que lo hagan, realicen su propia venta de garaje, estoy seguro no quedarán decepcionados… y agreguen sus comentarios constructivos!

Renato